De nuevo la Conferencia Episcopal española ha vuelto a alzar su voz en los mismos términos que cualquier partido pólitico. Nos encontramos ante una situación, en el seno de la Iglesia española, de flagrante ruptura con la realidad y con la sociedad española. Voces caciquiles, que no se escuchaban desde el Siglo XIX retumban de nuevo en nuestros oidos, al oir de la boca de los obispos cosas como, y cito textualmente, “los obispos ofrecemos a los católicos y a todos los que deseen escucharnos algunas consideracionesque estimulen el ejercicio responsable del voto”.
Con este escrito titulado, Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española ante las Elecciones Generales de 2008, desarrollan a lo largo de diez puntos, como si de los mandamientos de las Tablas Sagradas se tratase, un conjunto de ideas políticas y sociales, guiando implicitamente no votar a una serie de programas políticos determinados.
En la Nota que data del 30 de enero de 2008, las “excelencias religiosas” han decidido que como pastores de la iglesia, y cito textualmente, “…tienen la obligación y el derecho de orientar el discernimiento moral que es necesario hacer cuando se toman decisiones…”. Durante los “diez mandamientos” a la hora de votar en las próximas elecciones del 9 de Marzo de 2008 estable que “…no todos los los programas son igualmente compatibles con la fe…“, también dicen que “Los ciudadanos y los catolicos que quieran actuar responsablemente, antes de apoyar con su voto una u otra propuesta,han de valorar las distintas ofertas políticas,…” o que, “no es justo construir artificialmente una sociedad sin referencias religiosas…”
También hablan del terrorismo como “una practica intrinsecamente perversa” eso si, esto cuando protegen a señores de de la banda terrorista ETA parece que se les olvida.Piden al gobierno que no negocie y luego son ellos los que presiden las mesas de negociación con independentia del partido que gobierne.
La nota finaliza con adornos sociales en defensa de minorias, mujeres y niños como cualquier fuerza política más. Solo les faltaba un epílogo pidiento expresamente el voto para el Partido Catolico Unido o el Partido Democrático Católico.
Además ruegan a los lectores de la nota lo siguiente: “Solo pedimos libertad y respeto para proponer libremente nuestra manera de ver las cosas, sin que nadie se sienta amenazado...”, Sinceramente, no creo que en los años de la democrácia se les haya perseguido nunca y tengan que rogar por libertad y respeto por sus opiniones.
Desde aquí una reflexión final, la religión en casa de cada uno, con sus cultos y sus costubres, pero sin intervención pública maniefiesta. Esperemos que la iglesía rectifique y pida disculpas por intentar llevar un voto, o mejor dicho no llevar un voto para el partido del Gobierno.